No dejemos de lado la realidad

No dejemos de lado la realidad

miércoles, 18 de marzo de 2015

Impresoras 3D

Hemos tenido la oportunidad de conocer el mundo que gira entorno a las impresoras 3D. Aun teniendo conocimiento de la existencia de este tipo de impresoras, desconocía la multitud de usos y toda la trayectoria que este producto ha tenido en su corta historia.



Me pareció curiosa la introducción al tema haciendo referencia a la época actual como la tercera revolución industrial. Una era en la que se ha democratizado la tecnología, estando esta de alguna manera al alcance de todo el mundo. Al alcance de todo el mundo hasta un punto en el cual en internet existe la posibilidad de acceder a una infinidad de diseños, etc. con los cuales pueden llevar adelante casi cualquier proyecto. A todo ello se le suma la el mundo maker que gira entorno a la cultura digital. Este mundo maker se relaciona en gran parte con la filosofía do it yourself, filosofía que en anteriores publicaciones he comentado. Si anteriormente no lo he comentado aprovecho la ocasión para comentar que la filosofía do it yourself considero que debería de ser unos de los pilares en nuestra educación y es aplicable a los diferentes  ámbitos educacionales. Da pie a crear estudiantes interesados, estudiantes autónomos, estudiantes autosuficientes, estudiantes creativos, y un largo etc. Las impresoras 3D, nos ofrece una manera de reinventar recursos/sistema. Es una ingeniería social, que da pie a la creación de lugares comunes en donde se pueda dar estas situaciones. Ejemplo de ello son los HIRIKILABS.

Aprovechando este contacto hacia la educación es importante recalcar las ventajas y posibilidades que esta herramienta nos permite. En educación, como bien es sabido, existe una importancia y necesidad de inventar y de crear. Mediante las  impresoras 3D existen la posibilidad de desarrollar la creatividad y el crecimiento personal. Para ello existen laboratorios de creación como son los Ikaslabs, espacios lúdicos donde existe una intención (motivación) de potenciar el pensamiento reflexivo, analítico y crítico. Al haber una evidente una necesidad en la alfabetización tecnológica se trata de convertir a los adolescentes en creadores. Es una manera de dar respuesta a la importancia en los procesos de adquisiciones de competencias tecnológicas por parte de nuestros alumnos.

Desgraciadamente parece que el actual sistema educativo no permite a una parte de los alumnos poder seguir y avanzar con sus propios intereses o proyectos, en los que realmente están interesados. Considero esto un error, ya que de esta manera se dejan escapar esos intereses y motivaciones, que desafortunádamente en muchos de los casos conllevan a desmotivaciones que derivan en falta de interés y acaban condenando a las y los estudiantes a dejar los estudios. Por tanto, sería recomendable cuestionar el modelo de actual de aprendizaje que promueve nuestro proyecto educativo, con sus respectivas estructuras escolares, métodos de evaluación,… y repensar el modelo. Es posible que para esto nos sea necesario salir de la zona de confort que puede que hoy día esté establecida, pero considero que si somos capaces de dar estos pasos de una manera constructiva lograremos alcanzar cambios realmente positivos.


Manteniendo la tónica en las anteriores entradas advertir también de los posibles peligros que estos avances nos pueden provocar. Aun siendo una herramienta treméndamente útil, cabe la posibilidad de caer en espirales las cuales nos lleven a una dependencia hacia estos avances. Puede que lleguemos a un punto en el cual necesitamos algo que supere las impresoras y creemos una innecesaria provocada necesidad.


El fuego que nos calienta, es también el que nos puede quemar

BIG DATA, un interesante documental del que hemos podido disfrutar. Documental este, que nos da pie a poder reflexionar en cuanto a todo lo que acontece en ese mundo virtual y la estrecha relación que mantenemos hacia él. Me gustaría comenzar a reflexionar (que ahora ya recuerdo lo que era) con la idea de realidad digital – inteligencia artificial. En cuanto al término de la realidad digital siempre me venía a la cabeza el atrevimiento con el que llamábamos realidad a algo que vemos tras la pantalla, algo con lo que no consideraba que nos podíamos sentirnos relacionados. Aun así no me ha requerido demasiado esfuerzo el darme cuenta de que realmente así lo es. Si bien esto realmente me preocupar, me preocupa en mayor escala otro concepto que va unido a la realidad digital y ese es la inteligencia artificial. Desde mi desconocimiento considero que un término tan importante como es la inteligencia sea pareja de baile de un adjetivo como lo es artificial, nos tendría que dar mucho que pensar. Sin alargarme mucho más con el tema, añadir simplemente esta reflexión de Robert G. Ingersoll: “El hombre que no piensa por sí mismo es un esclavo, Y un traidor a sí mismo y al resto de la humanidad”.

Continuando con las diferentes ideas que se mencionan en el documental, me quede con la idea de la cibercultura. Una cibercultura esta, la cual se encuentra estrechamente relacionada con el movimiento contracultural que en los 60 estaba en auge. Ambos movimientos son sinónimos de libertad, una libertad en beneficio propio. Hablaré más concretamente de la cibercultura ya que es la que me ha tocado vivir y no me es tan lejana como lo pueden ser los sesenta y la contracultura. La cibercultura en la cual nos vemos inmersos en estos momentos, nos ofrece un sinfín de espacios, adelantos y oportunidades. El ciberespacio, por llamarlo de alguna manera, es otro espacio más para la contracultura. Los espacios cibernéticos son espacios de conquista que en ese ámbito están por descubrir, ya que se puede hacer infinitas aportaciones contraculturales y llegar a mucha gente. De todas maneras me gustaría también recordar la idea de que la calle, la realidad de la realidad (y no la digital) no debería de ser abandonada de ninguna manera. No podemos dejar atrás todo  lo relacionado a lo sensorial para dar paso únicamente a lo digital, acordémonos del mundo físico cuando nos conectemos a las máquinas. Y por último una anécdota o ejemplo, llamémoslo como queramos, pero ¿no es curioso el tener que recurrir a lo digital para poder informarnos del mundo físico?

A medida de que avanzan los años es incesable la creación y mejora de nuevos instrumentos. La experimentación llega a límites insospechables, hasta el punto en el que la persona y la máquina han convergido y esto es irreversible. Se habla de que la evolución ya no es cosa de Darwin, sino de la tecnología, si Darwin levantara la cabeza… Adaptarse o morir decía aquella famosa muletilla, pues así es amigos. Creo que la mayoría de nosotros hemos podido observar la dificultad que muchas personas tienen ante esta imparable renovación y experimentación en cuanto a la tecnología y no inútil que se puede a llegar una persona cuando tiene esta sensación. Desgraciadamente, la lógica del mundo no ha cambiado. Aun siendo verdad que la imparable mejora y renovación nos está trayendo un sinfín de beneficios, todos los beneficios que están generas siguen parando en manos de los mismos, sí que han cambiado de manos pero no son muy diferentes a las de antaño. Junto a estos avances encontramos la eterna competencia, nos hacen creer necesitar infinidad de productos gracias a los cuales las empresas tecnológicas son competitivas y se crean una exigencia a lo mejor a priori inexistente.    

“Los videojuegos serán el arte del siglo XXI”, curiosa frase que se presenta en el documental y me da mucho que pensar y no por los videojuegos en sí, sino por todo lo que esto puede conllevar. Cada vez es más común el desdoblamiento de personas en la red, y es esta red la que te permite dispersar tu identidad también. El fenómeno de dispersas la identidad, adquiriendo identidades idílicas a lo mejor, ya no solo nos podrá traer problemas en el mundo virtual sino que también en el mundo real. Todo esto nos puede llevar a querer alcanzar metas inalcanzables, a seguir modelos ideales (como pueden ser los cuerpos perfectos), etc.


Recordemos pues que el fuego nos calienta, pero también nos puede quemar.

lunes, 9 de marzo de 2015

Un gran sistema de sistemas


A reflexionar se ha dicho



Nuevas Tecnologías e Innovación Educativa, nuevos tramánculos mediante los cuales podremos innovar en todo lo que engloba el ámbito educativo. Esa fue la primera impresión que tuve a la hora de leer el nombre de la asignatura. Me hice a la idea de que todo apuntaba a que sería una asignatura dirigida al uso de las tecnologías, las cuales conoceríamos y exploraríamos, con su consecutiva aplicación en las aulas. Pero como hemos podido comprobar parece que no van por ahí los tiros, cosa que me agradó en parte, por lo que basta un pequeño cambio de chip para comenzar a poner en marcha la maquinaria de reflexión (si mal no recuerdo lo que era reflexionar…)

Considero que es bien conocido para la mayoría de la sociedad el hecho de que vivimos y formamos parte de la sociedad de la información y de la comunicación. Un concepto este el cual me crea serias dudas cada vez que lo nombro. ¿De la Información? ¿O más bien de la sobreinformación? ¿A lo mejor de la manipulación de la información? ¿Nos suena la desinformación? Relaciono todos estos conceptos con la desorientación ante la información a la que nos exponemos y con una sociedad orwellizada hacia la cual corremos el riesgo de conducirnos. Junto a todo esto, me gustaría compartir la cita que he encontrado de Malcom X, la cual nos presenta la oportunidad de reflexionar sobre lo anteriormente presentado: “Los medios de comunicación son la entidad más poderosa de la tierra. Ellos tienen el poder de hacer culpable al inocente e inocente al culpable, y este es el poder. Porque ellos controlan la mente de las masas”. Aprovecho también estos términos como la desinformación o sobreinformación, para poder hablar de la contrainformación, una práctica la cual considero más que interesante en estos días en los que vivimos. La contrainformación nos da pie a una alternativa, a contrastar diferentes puntos de vista que se nos presentan y a raíz de ello ser capaces de construir nuestro propio punto de vista. Además, considero que es una manera de aportar un punto subversivo en esta sociedad de la información a la que nos enfrentamos. Aprovechar los espacios que este mundo nos ofrece para de alguna manera compartir puntos de vista alternativos es una iniciativa interesante. Creo que la contrainformación siempre será bienvenida en un espacio como lo es la red.

Continuando con la reflexión que ha surgido a partir de la primera sesión, quiero traer otro de los temas que en esta sociedad de la información más me preocupa y ese es la forma que está adquiriendo nuestra manera de relacionarnos hoy en día. Si nos acordamos cuando hace años estudiábamos biología y si mal no recuerdo, las tres funciones principales que el animal realizaba y le eran imprescindibles para la supervivencia eran la de alimentarse, reproducirse y relacionarse. Y si no estoy equivocado, nosotros los humanos somos parte de ese mundo animal, somos seres racionales, pero parte del mundo animal. ¿A qué viene todo esto? Todo esto lo presento para que reflexionemos sobre la forma que está adquiriendo nuestra manera de relacionarse en este mundo de la información. Sin profundizar demasiado en el tema, simplemente quería dejar reflejado este miedo que me recorre el cuerpo cuando me paro a pensar en nuestros modelos de relacionarse.

Dejando a un lado toda esta parte oscura de la tecnología, quiero dejar claro que considero la tecnología una herramienta muy útil. Es una herramienta la cual nos ha ofrecido diferentes avances, siendo yo de este modo usuario de la misma. Queramos o no, nos guste más o nos guste menos, forma parte de nuestro día a día. Relacionándolo con nuestro ámbito (la educación) no tenemos más que observar como en el Sistema Educativo Vasco existen proyectos como es el de la escuela 2.0. Parece también que el uso de las TICs en las escuelas está a la orden del día y a la vista está que los niños y niñas que forman parte de estas mismas escuelas son criaturas que han nacido con la tecnología debajo del brazo. Si bien es verdad que la tecnología está en la brecha del mundo educacional, es cuestionable la formación que los y las profesionales encargados de ayudar a los y las estudiantes a dominar estas tecnologías poseen. Es aquí donde nos encontramos con la palabra, últimamente en boca de muchos, innovación. Curiosamente innovación y tecnología son dos palabras que al parecer van de la mano. ¿Qué quiero decir con esto? Si nos centramos en un aula si llegamos a planteamos alguna vez que nuestro modelo educativo no está a la orden del día y no es lo suficientemente atractivo y motivador para nuestros y nuestras estudiantes, metemos unas prácticas en el ordenador y un par de presentaciones en soporte digital y santas pascuas. Sería interesante que los docentes recibieran o recibiéramos una formación en cuanto a las nuevas tecnologías que nos permitiera dar respuesta a la realidad en la que vivimos. Junto a todo esto sería interesante el simple hecho de replantearnos si la tecnología que se enseña en los centros en la misma que en la sociedad, si esto debería de ser lo correcto, etc. Considero que los educadores deberían tener en mente que sus alumnos y alumnas puedan hacer un uso de las TICs como una herramienta útil, una herramienta la cual puedan manipular, una herramienta con la que sientan su trabajo más ameno y ante todo una herramienta que les sirva de aliciente o motivación.

Aprovechando que pongo en boca a los y las estudiantes, futuros adultos y adultas de nuestra sociedad, me gustaría destacar el espíritu crítico que estas criaturas tienen derecho a conocer. Espíritu crítico el cual asocio en parte a la filosofía do it yourself, a la cual mencionaré en alguna entrada más adelante. Por ahora, simplemente decir que es un concepto que me agrada y lo relaciono con la creación de sujetos activos, curiosos, motivados, capaces, autónomos… Un reto para la sociedad de la saciedad y el conformismo, en la cual recibimos gran parte de nuestras cosas mascadas y nos regimos mediante la ley del mínimo esfuerzo. Dejando claro eso sí, que no tengo la intención de generalizar lo dicho, sino que es una manera de hacer frente a lo que nos viene encima.